 |
 |
La
Enfermedad y el Desequilibrio Ácido: Base en el cuerpo
Por el Dr. Daniel
Gabioud Almirón
La presencia de elementos ácidos
en nuestro cuerpo es normal –dentro de determinados
valores- porque constantemente son producidos en diferentes
procesos metabólicos indispensables para la vida. Además,
una buena parte de los alimentos que ingerimos nos aportan
más acidez, que en cantidades normales y equilibradas
suelen ser bien tolerados.
Así como para que la vida se desarrolle
necesitamos una determinada temperatura corporal, una oxigenación
y presión sanguínea adecuadas, también
es necesario que el equilibrio entre lo ácido y lo
alcalino (un pH entre 7,35 y 7,45) también se mantenga.
Para esto tenemos un delicado sistema de regulación
en el que interviene la respiración, el sistema renal,
y el llamado sistema de buffers (un conjunto de elementos
químicos celulares, oligoelementos, etc.).
Pero una ingesta excesiva de ácidos
puede producir una serie de trastornos en nuestra salud. Cuando
a esto se le añade el hecho de que algunas personas
no logran metabolizar correctamente este desequilibrio, estas
complicaciones se vuelven crónicas y nos hacen pasear
por un sin número de especialistas médicos para
tratar de dar con la solución.
¿A que nos puede llevar esta acidez? Las enfermedades
a las que este problema se asocia son muchas:
|
|
| |
› Se produce
una irritación de los tejidos provocando dolor en las
articulaciones y colaborando en los procesos reumáticos
y artríticos.
› Pequeñas heridas en las mucosas
que logran lesionar la barrera intestinal y permiten el pasaje
de sustancias tóxicas y microorganismos al torrente
sanguíneo llevando a la autointoxicación del
organismo y permitiendo procesos sépticos.
› Como forma de defenderse de la acidez,
el organismo utiliza sus reservas minerales - que como el
calcio - son capaces de neutralizar esta agresión;
debilitando así al sistema óseo y llevándonos
a la osteoporosis, caries dentales, fragilidad del cabello
y otras tantas enfermedades por carencias de oligoelementos
› También nuestro sistema inmunológico
se ve afectado y desbordado. Con una mayor entrada al cuerpo
de factores patógenos y con una pobre capacidad de
respuesta terminamos con infecciones repetidas y persistentes.
› Con el tiempo este exceso de elementos
ácidos tiende a acumularse y cristalizarse produciendo
cálculos (biliares, renales, salivales, etc.) y depósitos
en articulaciones y tendones produciendo dolores gotosos y
reumáticos.
|
¿Cómo elegir los alimentos?
En todo este tema del mantener el equilibrio
ácido – base, uno de los pilares fundamentales
es la dieta, y para eso tenemos que conocer qué efecto
tiene cada uno de los alimentos que consumimos en este equilibrio.
|
| |
› Alimentos ácidos:
vinagre, frutas ácidas (cítricos, kiwis, frutillas,
algunas variedades de manzanas, etc.), tomates, berro, chucrut,
gaseosas cola, yogur, algunos quesos con suero fermentado, etc.
› Alientos acidificantes:
estos alimentos no tienen sustancias ácidas en su estado
natural, pero se transformaran en ellas por procesos digestivos
o metabólicos, estos alientos son: carnes, embutidos,
huevos, quesos, grasas animales, aceites hidrogenados, azúcar,
dulces y chocolates, café, té, mate, vino, harinas,
etc.
› Alimentos alcalinizantes: (son los
que por sus efectos, ayudan a neutralizar a los anteriores)
papas, verduras verdes, zanahoria, remolacha, banana, calabaza,
castañas, almendras, etc.
|
| La manera de combinar
estos alimentos de forma equilibrada dependerá de cómo
cada uno de nosotros los podamos metabolizar, y de si tenemos
predisposición a sufrir enfermedades relacionadas con
la acidez. |
| |
| |
| |
|
 |
Instituto Superior En Naturoterapias - Palestina 518 - Ciudad
de Buenos Aires - Tel.: 4864-6260 |
|